El técnico alemán también ha tenido errores en este tiempo que llega en Barcelona
En el Barça, todos siguen muy contentos con Hansi Flick y su trabajo en todo este tiempo. El técnico alemán ha logrado devolver al equipo la competitividad perdida y, con la conquista del triplete nacional el curso pasado, ha puesto de nuevo al club en lo más alto. Sin embargo, no todas sus decisiones están exentas de polémica y algunas empiezan a levantar debate en el vestuario.
Flick y sus grandes aciertos
Desde que aterrizó en Barcelona, Flick ha sabido sacar lo mejor de muchos jugadores. Una de sus grandes apuestas fue confiar en Frenkie de Jong en los momentos más complicados, dándole la manija del centro del campo junto a Pedri cuando más discutido estaba. Esa sociedad ha funcionado de maravilla, convirtiéndose en uno de los motores del equipo.
Otro de sus movimientos más acertados fue recolocar a Raphinha en la banda izquierda. Con esa variante táctica, el brasileño explotó su mejor versión, marcando goles y asistiendo con regularidad. Flick ha demostrado tener olfato para potenciar el talento de los suyos.
Un triplete que refuerza al técnico
La pasada temporada quedó marcada en la historia del club. Con la conquista de la Liga, la Copa del Rey y la Supercopa de España, el Barça firmó un triplete nacional que devolvió la sonrisa a los culés. Flick fue el gran artífice, logrando integrar a los jóvenes de La Masia con los veteranos.
Ese éxito le ha dado credibilidad y confianza para seguir liderando el proyecto. Los jugadores creen en su plan y Laporta le ha dado todo el respaldo posible. No obstante, un error en la gestión de la plantilla empieza a hacerse evidente.
El lunar en la planificación
A pesar de los títulos, Flick también ha tomado decisiones que hoy generan dudas. Una de ellas fue aceptar la salida de Ansu Fati, cedido este verano al Mónaco. El atacante parecía necesitar un cambio de aires para reencontrarse con su mejor versión.
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Sin embargo, su rendimiento en Francia está sorprendiendo a todos. En apenas dos partidos disputados como suplente, Ansu ya suma tres goles. Su efectividad contrasta con la falta de gol que en algunos partidos acusa el Barça.
Lamine Yamal y el debate interno
Lamine Yamal, la gran estrella del equipo con solo 18 años, habría comentado en privado que Ansu todavía podría tener hueco en este Barça. Ambos compartieron vestuario y se entienden bien en el campo. Para Lamine, dejarlo ir ha sido un error que podría costar caro.
En el vestuario, algunos jugadores también piensan que el Barça podría haber aprovechado mejor al delantero. Su calidad y olfato goleador nunca han estado en duda, y Flick podría haberse beneficiado de tener un arma más en ataque. Ahora, el club deberá esperar a final de temporada para valorar si vuelve o si se busca otra salida.
Lo cierto es que, con el debate, muchos empiezan a señalar lo que consideran el primer gran error de Flick en el banquillo del Barça. Y ese error tiene nombre y apellidos: Ansu Fati.