Un Clásico para disipar dudas

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Written by Albert Artasona

octubre 23, 2026

Nada mejor que un Barça – Real Madrid para poder demostrar que la clara derrota azulgrana en París tan solo fue un accidente.

Cayó el FC Barcelona, y con justicia, ante el PSG en Champions. Los de Luis Enrique siguen siendo el rival a batir en Europa, así como la bestia negra culé en las últimas temporadas. Los parisinos merecieron la victoria, incluso más holgada de lo que reflejó el marcador final, pero eso, con un Barça – Real Madrid a la vuelta de la esquina, queda ya en agua pasada. Los de Flick han tenido unos días para lamerse las heridas, para digerir que un rival los ha sometido y los ha superado en intensidad y fútbol, algo que resulta doloroso para un equipo que, hasta ese momento, había arrollado a todo aquel que se había cruzado en su camino. De modo que, sin tiempo para lamentarse, toca hacer borrón y cuenta nueva de cara al domingo.

El azar ha querido que los blancos visiten el Camp Nou pocos días después del primer batacazo culé en el presente curso, coincidiendo además con una leve mejora en el juego de los de Mourinho. ¿Bastarán ambos factores para hacer titubear al cuadro barcelonista? No debería ser así. Del mismo modo en que lo acontecido a lo largo de la semana podría afectar a la confianza de un Barça que ya sabe lo que es morder el polvo, la visita del eterno rival también puede suponer el plus de motivación necesario para que los de Flick vuelvan a recuperar su mejor versión. Además, la posibilidad de dejar al conjunto merengue a 9 puntos supone el revulsivo necesario para que el traspiés en París quede en una mera anécdota.

Real Madrid’s Vinicius Junior argues with Barcelona players during the Spanish La Liga soccer match between FC Barcelona and Real Madrid in Barcelona, Spain, Sunday, May 10, 2026. (AP Photo/Joan Monfort)

Eso sí, no hay medias tintas. Una derrota en casa ante el Real Madrid agudizaría la sensación de que el equipo ha podido quedar tocado tras lo del martes. Un triunfo, en cambio, dejaría al eterno rival a una galaxia de distancia del liderato, dejándolo enormemente mermado para lo que resta de competición. Lo del domingo, como siempre se suele decir antes de un Clásico, es algo más que tres puntos. Supone la ocasión ideal para levantarse después de haber tropezado y caído. Y, además, te brinda la oportunidad de mandar de nuevo a la lona a quien siempre disfrutas noqueando.

Es innegable que una parte del crédito azulgrana está en juego. Precisamente el que se ha ganado este equipo vapuleando a cuantos rivales se había cruzado hasta hace poco. Pero también el mismo que puede tambalearse si al cruzarte con los dos primeros cocos del curso sales escaldado. El Clásico pudo haber caído en un momento más tranquilo, con enfrentamientos asequibles para el Barça antes y después del mismo, pero ya que el destino ha querido que llegué tras una primera derrota dolorosa, aprovechémoslo para disipar cuánta incertidumbre se haya podido generar alrededor del conjunto de Flick. El domingo, salimos de dudas.    

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