Joan Laporta y la directiva azulgrana se reunieron con los responsables de la constructora en Estambul. Ambas partes priorizan terminar las obras, pero el club mantiene abierta la posibilidad de exigir penalizaciones económicas.
El FC Barcelona no descarta reclamar a Limak las penalizaciones económicas derivadas de los retrasos en las obras del Spotify Camp Nou. El club mantiene abierta esta posibilidad pese al acercamiento que se ha producido recientemente entre la directiva azulgrana y los responsables de la constructora turca.
Según ha explicado Aleix Parisé en el programa ‘Tu diràs’ de RAC1, el Barça podría llegar a exigir penalizaciones de hasta un millón de euros por cada día de retraso, una cuestión que incluso podría terminar resolviéndose en los tribunales.
Sin embargo, la prioridad actual de ambas partes es completar la remodelación del estadio lo antes posible. Por ese motivo, el club y Limak han optado por aparcar temporalmente sus diferencias económicas para concentrarse en la finalización del proyecto.
Laporta se reúne con la presidenta de Limak en Estambul
El reciente desplazamiento del Barça a Turquía para disputar su encuentro de Champions League frente al Galatasaray permitió celebrar varias reuniones entre ambas delegaciones.
Joan Laporta y otros directivos azulgranas mantuvieron encuentros al más alto nivel con Ebru Özdemir, presidenta de Limak Holding, y diferentes representantes de la empresa encargada de las obras del Camp Nou.
Según RAC1, las conversaciones se desarrollaron en un ambiente de cordialidad. Ambas partes compartieron una cena oficial y también presenciaron juntas el encuentro europeo disputado en Estambul.
El objetivo principal de estos contactos fue reforzar la colaboración entre el club y la constructora en una fase especialmente importante de la remodelación.
El Barça y Limak priorizan terminar las obras
Durante las conversaciones, ambas partes coincidieron en la necesidad de centrar todos los esfuerzos en completar el Spotify Camp Nou, incluyendo la instalación de su futura cubierta.
Se trata de uno de los elementos más complejos del proyecto y de una actuación fundamental para alcanzar la configuración definitiva del estadio.
El calendario de las obras contempla diferentes fases durante los próximos meses, con la instalación de la cubierta como uno de los principales trabajos pendientes.
Para el Barça, finalizar la remodelación resulta fundamental tanto desde el punto de vista deportivo como económico. La disponibilidad de todas las localidades y espacios comerciales permitirá aprovechar plenamente las instalaciones del nuevo estadio.
Por ello, el club considera prioritario mantener una relación de trabajo fluida con Limak mientras continúan las actuaciones.
Las penalizaciones económicas siguen sobre la mesa
El acercamiento entre ambas partes no significa que el Barça haya renunciado a reclamar las cantidades previstas por los retrasos.
Según la información de RAC1, el club mantiene abierta la posibilidad de exigir las penalizaciones contractuales, que podrían alcanzar el millón de euros diario.
No obstante, esa cifra representa una posible reclamación y no una cantidad que Limak haya aceptado pagar. Su aplicación dependería de las condiciones contractuales, las responsabilidades que se determinen y los eventuales acuerdos entre ambas partes.
Una vez finalizadas las obras, el Barça y la constructora podrían retomar las conversaciones para abordar las consecuencias económicas de los retrasos.
Un posible conflicto que podría acabar en los tribunales
Si las partes no alcanzan un acuerdo sobre las responsabilidades y las penalizaciones, el conflicto podría terminar en un procedimiento judicial.
Por ahora, sin embargo, no se ha comunicado ninguna decisión definitiva de presentar una demanda. El escenario sigue abierto y ambas delegaciones han preferido concentrarse en avanzar con la remodelación.
La reunión de Estambul refleja esa voluntad de colaboración, aunque las diferencias económicas continúan pendientes de resolver.
El Barça quiere terminar cuanto antes el Spotify Camp Nou, pero no renuncia a estudiar una reclamación millonaria contra Limak por los retrasos acumulados durante la ejecución del proyecto.