La relación entre el canterano y el club terminó deteriorándose después de varios desencuentros, intentos de venta y decisiones deportivas que acabaron empujando su salida al Deportivo.
La etapa de Marc Casadó en el FC Barcelona terminó de una manera que pocos podían imaginar meses atrás. Según informa Luis F. Rojo, la relación entre el jugador y el club se había deteriorado considerablemente antes de cerrarse su salida en el último momento del mercado.
El problema no habría nacido de una única decisión. Se fueron acumulando desacuerdos alrededor de la gestión deportiva del centrocampista, mientras el Barça intentaba encontrar una solución que también ayudara económicamente al club.
Durante el mercado, la entidad habría tratado de vender a Casadó por una cantidad cercana a los 25 millones de euros. Sin embargo, las diferentes vías exploradas no terminaron convirtiéndose en el traspaso que inicialmente buscaban los responsables deportivos.
Casadó rechazó salir al extranjero
El jugador también tuvo oportunidades para abandonar Barcelona anteriormente. Casadó recibió propuestas procedentes de Arabia Saudí y Turquía, pero decidió rechazarlas porque esos destinos no entraban en sus planes deportivos.
Su intención era continuar compitiendo al máximo nivel y encontrar una solución que encajara con sus prioridades. Esa postura redujo las alternativas disponibles para el Barça mientras avanzaba un mercado cada vez más complicado.
La situación fue deteriorándose conforme pasaron las semanas. Lo que inicialmente podía resolverse mediante una operación consensuada acabó convirtiéndose en un escenario incómodo para todas las partes.
Entrenamiento individual y un dorsal que aumentó la tensión
Los acontecimientos deportivos tampoco ayudaron a reconducir la situación. Casadó llegó a entrenarse individualmente y, según la misma información, la retirada de su dorsal provocó todavía más malestar alrededor del futbolista.
Esos movimientos evidenciaron que su espacio dentro del proyecto se había reducido considerablemente. Para un jugador formado en La Masia y que había conseguido hacerse un hueco en el primer equipo, el cambio de escenario fue especialmente significativo.
El Barça necesitaba encontrar una salida antes del cierre del mercado. Casadó, por su parte, necesitaba un destino donde recuperar protagonismo y minutos después de quedar prácticamente fuera de los planes deportivos.
El Dépor apareció sobre la bocina
Finalmente, la solución llegó prácticamente en el último momento. Casadó terminó traspasado al Deportivo, poniendo punto final a una etapa en el Barça marcada en sus últimas semanas por una relación cada vez más deteriorada.
La operación, además, habría obligado al Barça a realizar un esfuerzo económico. Según Luis F. Rojo, el club azulgrana asumirá una parte importante del salario del centrocampista, pese a que inicialmente pretendía obtener alrededor de 25 millones con su venta.
El desenlace refleja hasta qué punto había cambiado la situación del futbolista en apenas unos meses. De rechazar propuestas procedentes de Arabia Saudí y Turquía para intentar continuar en el máximo nivel, a encontrarse sin dorsal y buscando una salida contra el reloj.
El mercado terminó encontrando una solución, pero dejó una ruptura evidente. Casadó ya es historia del Barça y su salida al Dépor pone fin a unos últimos meses de enorme tensión entre el canterano y el club.