El club azulgrana no quiere alargar indefinidamente la operación y esperará hasta el final del Mundial para conocer la decisión definitiva del Atlético de Madrid.
El fichaje de Julián Álvarez entra en una fase decisiva. El FC Barcelona mantiene al delantero argentino como su gran prioridad para reforzar el ataque, pero la dirección deportiva ya ha fijado un límite para evitar que la operación se prolongue durante todo el verano.
La hoja de ruta es clara: el Barça esperará al final del Mundial para conocer cuál será la postura definitiva del Atlético de Madrid. A partir de ese momento, el club azulgrana quiere saber si los rojiblancos están dispuestos a negociar o si deberá activar un plan alternativo para reforzar la delantera.
Simeone evita cerrar la puerta al futuro de Julián
En medio de la incertidumbre, Diego Simeone fue preguntado por la situación del delantero argentino. El técnico respondió con una frase que no despejó las dudas, pero que alimentó las especulaciones sobre el desenlace de la operación.
«Lo que tengo claro es que las cosas se van a resolver como siempre se resuelve todo en la vida».
Mientras tanto, el Atlético continúa defendiendo públicamente que cuenta con Julián Álvarez para su proyecto. Sin embargo, en el Barça consideran que el escenario podría cambiar una vez finalice la participación del atacante en el Mundial.
El siguiente paso podría depender del propio jugador
Si el Atlético de Madrid acepta abrir conversaciones, Deco estudiará hasta dónde puede llegar el club para intentar cerrar uno de los fichajes más ambiciosos del mercado. En cambio, si la negativa se mantiene, el siguiente movimiento podría quedar en manos del propio futbolista.
El entorno azulgrana contempla dos escenarios: que Julián presione al Atlético para facilitar una negociación o que el Barça descarte definitivamente la operación y active otras alternativas. La dirección deportiva no quiere dejar al azar una posición tan determinante como la del delantero centro y pretende resolverla cuanto antes.
El Barça transmite tranquilidad con la inscripción
En paralelo, el club mantiene un mensaje de confianza hacia el futbolista y su representante, Fernando Hidalgo. Según las informaciones, el Barcelona les ha asegurado que no tendría problemas para inscribir a Julián en LaLiga, especialmente tras recuperar la regla del 1:1.
Además, las salidas ya confirmadas y otras que siguen negociándose, como las de Ansu Fati, Marc-André ter Stegen o Marc Casadó, ayudarían a liberar masa salarial. Siempre que el coste del traspaso no se dispare, el margen económico sería suficiente para acometer la inscripción del internacional argentino.
El tiempo empieza a jugar un papel decisivo en una de las grandes operaciones del verano. El Barça ya ha marcado su hoja de ruta y, cuando termine el Mundial, el futuro de Julián Álvarez podría dar el giro definitivo que espera Laporta.