El presidente ha hablado con su agente y el club prepara el siguiente movimiento por el argentino.
Joan Laporta ha decidido dar un paso al frente en la operación por Julián Álvarez. Según Carlos Monfort, vía SPORT, el presidente ha entrado personalmente en la carpeta del argentino. Incluso habría hablado recientemente con el agente del delantero para conocer de primera mano la situación.
El movimiento confirma que el fichaje ya no es solo una operación más de la dirección deportiva. Deco llevaba semanas trabajando el terreno, pero ahora Laporta ha querido implicarse directamente. En el Barça entienden que Julián puede ser el gran golpe ofensivo del verano.
La operación sigue siendo muy difícil porque el Atlético de Madrid mantiene una postura durísima. El club rojiblanco no quiere vender a su estrella y exige una cifra altísima para negociar. Pero el Barça sigue vivo porque la voluntad del jugador continúa siendo su gran baza.
Laporta mueve ficha
La entrada de Laporta cambia la dimensión política y deportiva de toda la operación. Cuando el presidente entra personalmente, el mensaje interno es que el objetivo tiene máxima prioridad. No se trata solo de una oportunidad de mercado, sino de una apuesta estratégica.
El Barça busca un delantero que lidere el proyecto durante los próximos años con impacto inmediato. Julián Álvarez encaja por edad, carácter, presión, movilidad, gol y experiencia competitiva. Además, su perfil gusta muchísimo porque puede jugar como punta y moverse entre líneas.
El contacto con su agente permite al Barça medir hasta dónde puede llegar la voluntad del futbolista. En una operación tan cara, el deseo del jugador puede resultar absolutamente determinante. Si Julián insiste en vestir de azulgrana, el Atlético tendrá más presión sobre la mesa.
El Atlético sigue firme
El gran problema está en que el Atlético no quiere abrir la puerta fácilmente. Julián tiene contrato largo y el club madrileño no necesita vender por urgencia. Por eso, cualquier propuesta deberá acercarse a cifras muy elevadas para iniciar conversaciones reales.
La Cadena SER informó que el Barça ya trató de ficharlo con una oferta de 100 millones. Esa propuesta habría sido planteada en pagos largos, algo que no convenció al Atlético. El club rojiblanco, de momento, se mantiene firme y remite a cantidades muy superiores.
En paralelo, el Real Madrid también apareció con una ofensiva enorme por el argentino. La cifra de 150 millones agitó todavía más una operación que ya estaba muy caliente. Pero desde el entorno del jugador se insiste en que su prioridad seguiría siendo el Barça.
El Barça prepara otro intento
La intención azulgrana sería seguir subiendo la apuesta si consigue margen durante el mercado. Para eso, Deco necesita cerrar salidas, liberar masa salarial y ordenar varias carpetas pendientes. Cada venta importante puede acercar un poco más al club a la cifra necesaria.
Nombres como Ferran Torres, Casadó, Ansu Fati o incluso otros activos pueden influir indirectamente. No todos están en la misma situación, pero el Barça necesita ingresos para competir. Sin ese oxígeno financiero, la operación por Julián sería casi imposible de ejecutar.
Laporta sabe que un fichaje así tendría un impacto enorme sobre el proyecto de Flick. No solo por lo deportivo, sino también por el mensaje enviado al mercado. El Barça quiere demostrar que puede volver a competir por estrellas de primer nivel mundial.
Julián tiene la llave
El delantero argentino se ha convertido en el gran nombre propio del verano azulgrana. Su rendimiento, su mentalidad competitiva y su edad lo convierten en una apuesta muy potente. Además, su deseo de jugar en el Barça mantiene viva una operación muy complicada.
El Atlético intentará resistir, el Madrid amenaza con dinero y el Barça necesita construir una fórmula viable. Pero la entrada de Laporta demuestra que el club no quiere quedarse mirando desde lejos. La carpeta ya está en manos del presidente y eso cambia muchas cosas.
El desenlace puede alargarse porque ninguna parte tiene prisa por enseñar todas sus cartas. El Barça necesita paciencia, salidas y una estrategia económica muy fina para llegar hasta el final. Y ahí está el giro: Laporta ya habla con el agente porque Julián se ha convertido en obsesión presidencial.