El FC Barcelona continúa perfilando su equipo para la próxima temporada, y una de las decisiones más relevantes se acaba de tomar. Un jugador que arrancó el curso con protagonismo, pero que fue perdiendo peso, ya tiene destino definido. En el cuerpo técnico de Flick respiran aliviados.
Desde la llegada del técnico alemán, este futbolista ha tenido una relación tensa con el banquillo. Aunque fue útil en determinados momentos, las diferencias han sido evidentes. Su salida abre espacio y reduce conflictos internos.

Un giro en su rol dentro del vestuario
Durante los primeros compases de la temporada, aprovechó una ausencia clave para ganarse minutos. En algunos encuentros respondió bien, aunque con altibajos. Pero a medida que el equipo se estabilizó, su lugar se fue diluyendo.
La llegada de un refuerzo inesperado en invierno fue determinante para relegarlo al banquillo. A partir de ahí, su participación se redujo drásticamente. La competencia en su puesto terminó siendo demasiado dura.

En medio de esta situación, un club de LaLiga con gran relación con el Barça levantó la mano. Se trata de una entidad que ya ha cerrado operaciones previas con los azulgranas y que ahora ve una oportunidad de mercado. El objetivo es apuntalar una zona sensible del campo.
La negociación fue directa, sin rodeos ni especulación. Desde el primer momento hubo buena disposición entre las partes. Y el propio jugador no tardó en ver con buenos ojos el cambio de aires.

El futbolista busca un nuevo reto
Consciente de que no volverá a tener un rol relevante en el Barça, prefiere un destino donde pueda sentirse importante. Tiene edad, talento y experiencia para asumir más protagonismo. Además, el club de destino pelea por entrar en Europa, algo que también lo seduce.
Para el Barça, la operación supone un respiro financiero. Se libera masa salarial y se consigue un ingreso que ayudará a reforzar otras zonas de la plantilla. Y todo sin generar tensión adicional en el vestuario.

A Flick le quitan un problema de encima
Hansi Flick ha mantenido un discurso público muy profesional, pero en privado prefería que el jugador saliera. No por falta de talento, sino por la dinámica interna del grupo. A veces, una buena salida también es una gran incorporación.
La directiva ha movido rápido para cerrar el acuerdo antes de que el mercado entre en ebullición. La idea es formalizarlo cuanto antes y así tener más margen para planificar fichajes. Si no ocurre nada extraño, el acuerdo será oficial en los próximos días.

El protagonista de esta operación no es otro que Iñaki Peña, el guardameta alicantino que dejará el Barça este verano. Tras la llegada de Wojciech Szczęsny, quedó completamente relegado y decidió buscar un nuevo destino donde pueda competir y crecer.
El Real Betis será su nuevo equipo. El conjunto verdiblanco busca renovar su portería y ha apostado por Peña como parte de ese proceso. La operación está casi cerrada y, salvo giro inesperado, el portero vestirá de verdiblanco la próxima temporada.