El club busca un nuevo delantero ante el desgaste de sus referentes ofensivos y la urgencia deportiva inmediata. Flick ha pedido un refuerzo que encaje con su idea y aporte frescura a una plantilla limitada.
La dirección deportiva valora opciones realistas dentro de las restricciones del fair play financiero y un mercado especialmente complicado. Y en ese contexto ha surgido la posibilidad de recuperar a un viejo conocido de la casa.

Un fichaje que mira al futuro del Barça
La realidad es que el Barça necesita cubrir posiciones clave con urgencia debido a la edad de algunos jugadores. Lewandowski, pese a su profesionalidad y entrega, muestra señales de que su ciclo empieza a acercarse al final. El club es consciente de que debe actuar con rapidez para no quedar desprotegido en la parcela ofensiva.
El cuerpo técnico ha transmitido a Deco la necesidad de planificar con antelación los relevos que garanticen competitividad inmediata. La Masia ha producido talento constante, pero muchas veces estos jóvenes necesitan tiempo y confianza para asentarse. Por eso, buscar un refuerzo intermedio parece el movimiento más adecuado para el momento actual.
La dirección deportiva, con Flick al mando, se mueve entre las restricciones económicas del fair play financiero y la urgencia deportiva. El club debe cuadrar cuentas, inscribir fichajes y, al mismo tiempo, satisfacer las exigencias de una plantilla competitiva. En este contexto, surge la opción de traer de vuelta a un delantero criado en casa.

Interés desde Inglaterra
El Liverpool había mostrado gran interés en hacerse con los servicios de este joven ariete. La Premier League, consciente de la proyección del jugador, lo tenía como uno de los objetivos preferenciales del mercado. Sin embargo, la operación parece complicarse para los ingleses ante el movimiento inesperado de los culés.
En Anfield consideran que se trata de una oportunidad perdida después de seguir de cerca su evolución reciente. El club no llegó a cerrar la negociación en verano y ahora observa impotente la situación. Todo apunta a que los azulgranas se moverán rápido para asegurar el regreso antes de que sea demasiado tarde.
El Chelsea, club actual del atacante, aceptaría escuchar ofertas por encima de los diez millones de euros. La inversión es considerada asumible dentro de las previsiones de mercado que maneja la directiva azulgrana. Se trata de una cifra elevada para un futbolista joven, pero encaja con la planificación a medio plazo.
Un regreso con carga emocional
La operación tendría un componente emocional importante para la afición, acostumbrada a ver cómo las promesas se marchan. Recuperar a un canterano que salió demasiado pronto supondría un gesto de confianza hacia el proyecto de futuro. Además, reforzaría la narrativa de que el Barça sigue apostando por jugadores formados en su cantera.
El entrenador alemán considera que este delantero tiene el perfil necesario para alternar titularidad con jugadores consolidados. Su capacidad para moverse entre líneas y aprovechar cualquier espacio libre es muy valorada por Flick. De hecho, su estilo encaja con la idea de dinamizar la delantera y rejuvenecer las opciones ofensivas.
La idea es que pueda adaptarse rápidamente al vestuario gracias a su pasado en la cantera azulgrana. Conoce la filosofía del club, entiende la importancia del juego de posición y mantiene relación con algunos compañeros. Todo ello facilitaría una integración mucho más fluida de lo que podría lograrse con un fichaje externo.

El nombre sorpresa
Los técnicos no dudan de que puede aportar frescura y soluciones inmediatas en encuentros complicados de calendario. El Barça necesita variantes para afrontar competiciones largas y exigentes como la Champions League y LaLiga. Y en este sentido, su llegada sería una inversión estratégica que aportaría tanto presente como futuro.
El club trabaja en silencio para no encarecer una operación que aún debe cerrarse en los próximos días. Flick ya ha dado su aprobación y Deco mantiene contactos avanzados para agilizar los trámites con el Chelsea. Todo parece indicar que la operación se resolverá antes de que termine la semana.
La gran incógnita, mantenida con absoluto hermetismo, ya tiene nombre propio y sorprenderá a muchos aficionados culés. El delantero que interesa al Barça no es otro que Marc Guiu, actualmente en el Chelsea. Los azulgranas pretenden recuperarlo por una cifra superior a los diez millones, adelantándose al Liverpool.
