Joven futbolista celebrando un gol con la camiseta del FC Barcelona en un estadio al aire libre

El '9' del futuro está en La Masia, Flick alucina: 'Debutará pronto con el Barça'

Un joven ariete de La Masia deslumbra por su olfato goleador

Óscar Gistau Ferréño es uno de los grandes nombres que emergen desde La Masia en los últimos meses. Oriundo de Salou y nacido en 2008, se ha consolidado como un delantero centro con un futuro enorme. A sus 17 años, ya compite en el Barça Atlètic y genera comparaciones inevitables con referentes de primer nivel.

Su irrupción no ha pasado desapercibida para los técnicos de la cantera, que lo ven preparado para más. En un club siempre necesitado de delanteros de garantías, Gistau empieza a aparecer en las quinielas de futuro. Y su estilo, cercano al de un nueve clásico moderno, lo convierte en un perfil muy codiciado.

Un ariete con físico y gol de referencia

Con 1,81 metros de altura, el delantero se impone en el juego aéreo y marca diferencias en el área. Su remate potente y su movilidad lo convierten en una amenaza constante para las defensas rivales. Y su olfato goleador recuerda a los arietes de antaño, con la capacidad de decidir partidos.

Los entrenadores de La Masia destacan su madurez para aparecer en momentos importantes pese a su corta edad. Lejos de intimidarse ante rivales mayores, aprovecha su físico y capacidad técnica para ganar protagonismo. Esta combinación le ha permitido asentarse rápidamente en el Barça Atlètic, un paso adelantado a lo esperado.

En un momento donde el Barça necesita planificar el futuro de su delantera, su nombre aparece con fuerza. Lewandowski afronta el tramo final de su carrera, y la secretaría técnica busca alternativas de futuro. Gistau, todavía en formación, representa la esperanza de un relevo con sello culé y ADN propio.

Trayectoria meteórica en el fútbol formativo

Gistau inició su camino en la Fundación Fútbol Base Reus antes de incorporarse a La Masia. Su llegada al Barça estuvo marcada por un impacto inmediato, mostrando que podía competir en categorías superiores. A los 15 años ya alternaba partidos entre el Juvenil B y el Juvenil A, con gran éxito.

En aquella temporada firmó catorce goles entre todas las competiciones, repartidos entre Liga Nacional, División de Honor y Copa. Esos registros llamaron la atención de los responsables técnicos, que decidieron acelerar su promoción hacia el fútbol de mayor exigencia. La apuesta fue correcta: su rendimiento confirmó que estaba listo para dar el salto.

En la UEFA Youth League también dejó huella, aunque no logró marcar en la fase inicial. Su capacidad para generar peligro y asistir a sus compañeros lo convirtió en pieza importante en el torneo. Y su rendimiento sirvió para confirmar que no le pesaba la presión de la élite formativa europea.

La noche mágica contra el Bayern

El partido que cambió su estatus llegó frente al Bayern de Múnich en la Youth League. En aquel encuentro firmó un doblete espectacular, liderando la victoria azulgrana por tres goles a uno. Su primera diana llegó con un recurso técnico brillante, mientras que la segunda fue un disparo lejano demoledor.

Ese doblete lo catapultó definitivamente como una de las grandes promesas de la cantera blaugrana. Medios y técnicos coincidieron en señalarlo como un delantero con un futuro brillante por delante. Y su nombre empezó a sonar más allá de la cantera, llegando incluso a la órbita del primer equipo.

La afición culé también empezó a fijarse en su figura, viéndolo como una esperanza de futuro. Su estilo de delantero clásico moderno encaja con lo que el Camp Nou siempre ha valorado en un ‘9’. Y muchos lo comparan ya con Lewandowski, aunque adaptado al estilo de juego de la cantera.

El 27 de octubre de 2024 debutó con el Barça Atlètic en Primera Federación ante el Barakaldo. Fue el punto de partida para consolidarse como un delantero en clara progresión hacia mayores responsabilidades. Desde entonces, ha acumulado experiencia y minutos valiosos en una competición de gran exigencia física y táctica.

Con contrato hasta 2027, Óscar Gistau es una apuesta clara de futuro para la dirección deportiva. Su presencia en la selección española Sub-17 confirma que también tiene recorrido a nivel internacional. En el Barça creen que, si mantiene esta línea de crecimiento, pronto podría aparecer bajo las órdenes de Flick.

En definitiva, Óscar Gistau es el delantero del futuro que ilusiona a la cantera y al aficionado culé. Con ADN Barça, físico privilegiado y un instinto goleador innato, representa el ariete que el club necesita. El Camp Nou puede haber encontrado en él al sucesor natural del gran Lewandowski.