Dom. Dic 10th, 2023

Los culers logran solventar la visita del Morabanc Andorra en la cuarta jornada de la Liga Endesa (91-87). Sin embargo, una muy mala primera parte del equipo ha sentenciado un final muy ajustado. La situación ha mejorado en la segunda parte, aunque sigue estando lejos de lo que el Barça puede ofrecer. El conjunto se ha hecho con el encuentro a base de triples. Hoy ha salido ganando, aunque en otras ocasiones podría salir muy perjudicado.

Los de Grimau deberán mejorar la actitud de cara a los partidos de la semana que viene. Se enfrentarán al Olympiacos el viernes y el domingo se verán las caras con el Gran Canaria, ambos en sus respectivos campos.

Un Barça dormido

Pese a corregir errores el jueves ante Efes, el Barça volvía a salir blando en el inicio del encuentro. Sin apenas defensa y un mal porcentaje en ataque, los de Grimau estaban poniendo las cosas demasiado fáciles al Andorra. Se alejaban con tiros de media distancia a mano de Okoye (7-12). El técnico azulgrana decidía parar el partido a falta de 3 minutos, después que Da Silva provocara un 2+1. El Barça estaba totalmente bloqueado. Las cosas eran más optimistas en el otro aro, donde el Andorra hacía lo que quería. 

Con las acciones de Goudelock, el resultado del primer cuarto era de 16-24. Jokubaitis era de los pocos azulgranas dentro del partido y el máximo anotador hasta el momento (5 pts).

Actitud inexistente

El segundo periodo empezaba con un intercambio de canastas de ambos equipos. Una buena armonía de Jokubaitis y Vesely, rematada por Parra, acercaba al equipo a los 7 puntos (22-29). Por otro lado, los triples del Andorra seguían desconcertando a los locales (26-39). Entraba en pista Paulí para intentar aportar la energía que faltaba, y, con un triple, evaporaba la distancia a los 10 puntos. Kalinic con un tapón aseguraba la última jugada de la primera parte para el Barça, en la que Willy sacaba una falta y anotaba uno de los tiros libres. 

El conjunto de Grimau llegaba al descanso con un resultado de 37-47 y con mucho por mejorar en la segunda parte. Debían despertar de una vez, mostrar un poco de carácter y concienciarse de la importancia de ir acumulando puntos en la Liga Endesa. 

El marcador empieza a ajustarse

El Barça volvió del descanso con una actitud diferente. Willy se mostraba imparable bajo el aro y, con dos acciones seguidas, la distancia era de 6 puntos (41-47). Jokubaitis y Parra también se unían a la remontada, que cada vez estaba más cerca. Era otra vez Okoye quien seguía con su racha de triples para evitarla (48-56). En el banquillo local todo eran caras largas. Nadie parecía convencido de poderse llevar la victoria. Willy tomaba un balón y encestaba un triple que levantaba al Palau (51-56). El mismo jugador caía por una falta no pitada y Laprovittola aprovechaba el enfado del público para encestar dos triples seguidos (59-58).  

Aunque los problemas en defensa no cesaban y los andorranos seguían encontrando espacios totalmente solos, el tercer cuarto terminaba con dos tiros libres de Laprovittola y un marcador de 64-65.

Los triples sentencian el final

Laprovittola se encargaba de volver a empatar el partido con dos triples (70-70). No obstante, un equipo no puede depender de los triples de un jugador para ganar. Hacía falta más y el Barça no parecía verlo. Ahí es cuando entraba en juego la intensidad de Willy. Lograba encestar los dos tiros libres y, en la siguiente acción, se colgaba del aro (74-76). Otro jugador muy atento era Jokubaitis, quien lideraba el juego y lograba la tan esperada remontada (78-76). Aun así, aún faltaba medio cuarto de lucha para alcanzar la victoria. 

Andorra no había dicho su última palabra y seguía aprovechando los errores de los locales en defensa. Grimau paraba el partido después de un triple de Goudelock (78-81). Todo cambiaba en los últimos minutos. Los triples de Satoransky, Abrines, y hasta de Vesely, eran la solución para empezar a saborear la victoria. Laprovittola anotaba un tiro libre a falta de 10 segundos que sentenciaba el partido (91-87).