Mar. Ene 31st, 2023

Este domingo, 15 de enero, el Barça se enfrenta a su histórico rival, el Real Madrid, en busca del primer título de la era Xavi. Luego de vencer a un siempre complicado Betis desde la vía de los penaltis, el equipo culé se clasificó para la final de la Supercopa de España.

Mañana, el equipo azulgrana se enfrenta al eterno rival en un partido clave para dotar de confianza al proyecto actual y dar un golpe moral a su principal competidor de cara a lo que resta de los torneos locales.

Un hinchada con hambre de títulos

17 de abril de 2021 fue el día en que el Barcelona levantó su último título oficial. En aquel entonces, Ronald Koeman estaba sentado en el banquillo culé; el niño Gavi había debutado, apenas dos meses atrás, con el Barça “B” y Leo Messi fue el encargado de levantar la Copa conquistada frente el Athletic de Bilbao. Hoy la realidad del equipo es completamente diferente: Messi ya no está; Gavi, a sus 18 años, se ha asentado en la titularidad y ahora Xavi es le jefe al mando de una plantilla plagada de jóvenes.

Con todo, el trayecto para el hincha culé ha sido bastante complicado en los últimos años. Eso ha creado un clima de toxicidad en el entorno de un proyecto que apenas comienza a carburar. Ganar el primer título de la temporada, frente al acérrimo rival, es la oportunidad perfecta para darle una bocanada de aire a la era Xavi. Se debe recordar lo importante que es disfrutar tanto del proceso como del resultado final y, en el presente inmediato, el club necesita más paciencia que nunca para que, lo que hoy son brotes verdes, en un futuro se transformen en alegrías para la hinchada.

Barça campeón de la Copa del Rey 2020-2021 (Imagen por: Marca)

Jugadores en estado de gracia

Si bien el Barcelona ha trasmitido inseguridad en varios tramos del juego, los resultados han acompañado al equipo de Xavi en los torneos locales. Gran parte de esos resultados se deben al estado de gracia de algunos jugadores que, con el actual cuerpo técnico, están sacando su mejor versión. Ter Stegen, por ejemplo, ha protagonizado actuaciones excelsas en lo que va de la temporada, habiendo encajado tan solo 6 goles en 16 jornadas de Liga. Por él se explica, en gran medida, la clasificación del equipo a la final del domingo.

Dembelé y Lewandowski han sido la nota sobresaliente en el ataque blaugrana: el francés lleva 9 goles y 20 asistencias desde que Xavi tomó el mando del equipo y fue el mejor de la delantera en el último partido, aportando tanto en defensa como en ataque. El polaco, por su parte, lleva 19 goles y 4 asistencias en 21 partidos con la camiseta azulgrana, aumentando su efectividad de cara a puerta con respecto a la temporada pasada.

Tampoco se puede dejar de lado el estado de forma de jugadores como Koundé, Christensen y Araujo que han estado impecables en defensa. En el partido frente al Betis, Koundé ganó 3/3 duelos defensivos y efectuó 38 pases con un 90% de efectivdidad. Christensen, por su lado, fue el mejor en la caldera del Wanda Metropolitano el pasado domingo con 9 recuperaciones, 90 pases y un 95.56% de efectividad.

Koundé, Araujo y Christensen conforman el muro defensivo del FC Barcelona

El papel de Pedri y De Jong en el centro del campo culé ha sido igual de sobresaliente. Ambos fueron, junto a Gavi, los directores de orquesta en el recital de la primera parte frente al Betis. Durante esos primeros 45 minutos se vio la mejor cara del Barcelona en los últimos años. Finalmente, vale destacar a un reivindicativo Ansu Fati que, con más eficacia de cara a puerta que regate, se ha ganado los elogios de su técnico en la zona mixta.

Oportunidad para dar un golpe moral

Desde la capital de España se llega al Clásico con un sabor de boca un tanto diferente. Después de ganar el último Clásico de Liga, el Real Madrid ha tenido una seguidilla de tropiezos: primero el empate contra el Girona y luego las derrotas contra el Rayo Vallecano y el Villareal. Por ello, el equipo de Ancelotti se ha visto en una desventaja de tres puntos con respecto al actual líder, el Barça, en la tabla de La Liga.

Las sensaciones en el juego de los de Ancelotti tampoco han sido buenas. Ante esa situación, el Barça tiene una oportunidad de oro para, además de ganar la Supercopa, obtener un subidón ‘moral’ importante.

Lewandowski y Benzema se volverán a ver las caras en un nuevo Clásico.

«Todos los títulos que vengan para casa pues mejor. Estamos con muchas ganas e ilusión de llevarnos la Supercopa».

Pedri, jugador del FC Barelona.

El domingo el equipo blaugrana se juega más que un título. Se juega la oportunidad de darle un knock out moral a su máximo rival en torneos locales. Todo ello, en el momento clave de la temporada. Esto debe doblar la ilusión de la plantilla.

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